NOVEDADES

Perfumes clásicos o nuevos: he ahí la cuestión

Cuando hablamos de aroma nos referimos a una propiedad organoléptica percibida por el epitelio olfatorio; para que os hagáis una idea, unos pocos centímetros cuadrados contienen más de cinco millones de neuronas olfativas; el sentido del olfato valora automáticamente la sensación producida (en otra ocasión os contaré el curioso mecanismo ancestral de sus neuronas) y aunque la asociación de olor y aspectos emotivos (experiencias pasadas o recuerdos) puede cambiar la aceptación de cada persona, existen olores que el cerebro procesa automáticamente como “buenos” o “malos”. Os hablo de mi experiencia con diferentes perfumes a lo largo de mi vida.

Perfumes: estos son los que me han marcado

Probablemente nos encontremos ante el fundamento científico de esa frase que hemos oído en multitud de ocasiones: “regalar un perfume es algo muy personal” con la que no estoy especialmente de acuerdo. Si el olor no provoca rechazo, el sentido del olfato se educa, evoluciona y se transforma; incluso la evocación de recuerdos puede llegar a confundirse. Sin ir más lejos, hace años que busco un perfume “muse” tratando de trasladarme a los primeros noventa (sí, lo sé, corro el riesgo de asumir que “cualquier tiempo pasado no fue siempre mejor”) y no lo he conseguido. Es cierto que Estée Lauder tiene una impresionante colección de “Musas modernas”; me quedo con le rouge (quizás porque mi epitelio olfatorio juega a engañarme) o tal vez porque la mezcla de acordes muy distintos: rosas y frutas maduras transmiten una sensación dual, incluso engañosa, que juega a la intriga y el misterio.

perfumes

El icónico Chanel Nº5

Pero vayamos por partes. ¿Creéis que una persona puede mantenerse fiel a un aroma toda su vida? ¿O que la época del año, nuestro momento personal o simplemente las hormonas pueden influir y transformar percepciones o acepciones? Puede que no esté de acuerdo con la máxima de que regalar o aconsejar un perfume no es muy acertado pero sí es cierto que este blog es especialmente personal. Tal vez por eso me permito hacer un repaso por “mis perfumes favoritos”. Si tuviera que escoger seguramente me quedaría con un perfume empolvado, me encanta toda la gama de Narciso Rodríguez pero me quedo con Narciso Poudrée: almizcle amaderado y floral, sencillamente delicioso. Y aquí no puedo evitar recordar el mítico Chanel número 5, soy consciente de que tiene tantas defensoras como detractoras pero el argumento “para señoras maduras” me parece casi denigrante. ¿Es posible que Marilyn se equivocara durmiendo únicamente con unas gotas de esta poción mágica? Yo lo definiría como sencillamente especial, una combinación química explosiva y esa mezcla de rosa de mayo, jazmín y vainilla derivan en una estela íntima y muy, muy sensual.

No obstante, la Maison es una especialista en perfumes: Coco Mademoiselle con una mezcla de pachulí y vetever, la moderna Gabrielle (creo que nunca un perfume ha sido mejor representado por una modelo, en este caso una actriz, como Gabrielle y Kristen Stewart) es un floral puro: jazmín exótico, notas verdes de ylang-ylang o flor de cananga, un árbol oriundo de la India que se ha extendido a zonas intertropicales, flor de naranjo (chispeante y penetrante) y nardo de Grasse, su esencia más rica y preciada y, por supuesto, Chance (ese nombre solo puede transmitir buenas vibraciones) y sus notas de salida (lo que en Ciencia se denomina compuestos más volátiles): piña, iris, pimienta, lima ácida, rosa, que transforman el universo olfatorio en una fiesta para los sentidos.

Os confieso que estoy haciendo un repaso por “mis perfumes favoritos” alejándome un poco de modas o novedades; siendo de este modo, no podía faltar “La petite robe noir”, creo que el nombre es sencillamente perfecto, es al mundo del perfume lo que el Little black dress al de la moda y curiosamente me gustan todas sus variantes: la clásica, con notas golosas, la “black perfecto”: rosas, almendras y notas de cuero para su versión más cañera, o el agua fresca con un predominio de deliciosas notas pistacho.

perfumes

Light Blue de Dolce and Gabbana

Un must have en mi armario es y será siempre la icónica Light Blue de Dolce and Gabbana; este verano ha triunfado la esencia Italizan Zest pero el aroma a limón fresco del principio se diluye con facilidad dando lugar al perfume clásico, así que no tengo muy clara mi opinión al respecto (salvo que deberían perfeccionar las notas olfativas tanto en intensidad como en permanencia).

Y si hablamos de perfumes icónicos, es imposible no mencionar las fragancias Jo Malone, divididas en familias olfativas: cítrica, afrutada, floral, especiada, amaderada…por supuesto, es imposible apreciarlos todos, el sentido del olfato se fatiga enseguida (un consejo, si lleváis un jersey de lana o una bufanda, pasadlo por la nariz entre muestras, es algo que se utiliza en el análisis sensorial desde tiempos remotos con excelentes resultados) pero mi pregunta es ¿existe alguno malo? Pasar por el stand y recrearse en sus mezclas es una experiencia de lo más gratificante, lástima que su precio no esté al alcance de todos los bolsillos.

perfumes

Narciso Poudrée

El factor económico es una barrera de cristal pero no siempre determinante, seguramente no todas podamos permitirnos una fragancia Jo Malone exclusiva pero farmacias y parafarmacias nos ofrecen gamas como Roger Gallet, con tantos aromas como gustos personales o las nuevas fragancias Nuxe; sé que en ambos casos son considerados “perfumes de verano o de baño” pero, ¿quién marca ese concepto? El termómetro influye en la volatilidad de los aromas, de ahí que la percepción de un mismo perfume varíe con la temperatura ambiental, pero los gustos persona

les suelen ser más fieles que el clima, ¿no os parece?

Como anécdota, os quiero contar mi experiencia con el perfume clásico de Thierry Mugler, sí, el verde de siempre, aniñado y unisex. La primera vez que lo olí fue en un momento personal melancólico y triste; podríamos concluir que no quisiera volver a saber de él; sin embargo, su poder es superior a los recuerdos y hoy sigue gustándome muchísimo por su frescura y por esa sensación a limpio que no todos los perfumes regalan.

Por último, me gustaría hablaros de los perfumes sólidos; aunque todavía resultan novedosos, hace ya unos años que los encontramos en el mercado; mis favoritos los de Sabé Masson, un placer para los sentidos y un factor a su favor: es cómodo, no deja indiferente y se lleva en el bolso ocupando menos que un labial.

Y vosotras, ¿Sois fieles a un perfume u os gusta probar todas las novedades?

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*


2 × uno =

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies